El frío de la noche nos detiene como estatuas en medio de la calle, tu y yo delante el uno en frente al otro. Nos miramos, no se pronuncia ninguna palabra, es innecesario. Solo observo esos mechones dorados surgiendo tras el gorro de lana que te abriga, esos finos rasgos, esos ojos azulados que mi miran intensamente provocándome sensaciones no descritas.
Bocanadas de aire que salen entre tus labios cortados por las bajas temperaturas, nuestra única barrera es el vaho que desprenden nuestras bocas, me da miedo atraversarlo, pero lo hago sin pensar, solo actuo....
luego me arrepiento.
''Lo más difícil es abandonar aquello que te persigue''
No hay comentarios:
Publicar un comentario