Según dicen la navidad es tiempo de amor y de paz, a todo el mundo le gusta la navidad. Salir a la calle y sentir el espíritu, pasearte por diferentes calles adornadas con pequeñas luces de infinitos colores que entre ellas forman figuras y cenefas, el agradable olor de las castañas o ese frío que te acaricia característico de la dulce navidad, ver a los padres guardando largas colas para que sus hijos puedan entregar la carta a papa Noel, mientras que ellos se pasean ilusionados entre los juguetes para poder elegir aquel que les guste más.
Otros más humildes pedían un año de paz, donde el mundo se convierta por siempre en navidad, donde el amor y la paz sea la prioridad.Pero hoy día 26 de diciembre de 2009 he ido al cine con unos amigos, hemos cruzado el centro y me he dado cuenta que ahora todo es diferente, todo es más superficial, miraba a un coro cantar pero nadie se acercaba, el máximo elogio que he oído ha sido una pequeña burla. No he sentido la navidad, no olia a castañas quemadas ni he visto luces en la calle, solo veía personas cruzar de un lado a otro, agobiadas, sin una sonrisa dibujada en sus caras,el materialismo era el protagonista del día. Solo pensaban en el regalo, no pensaban en lo que Navidad conlleva ilusión, amistad, amor, risas, lágrimas, esperanza...etc
Sinceramente yo recordaba otra Navidad,a mi esta no me gusta nada, espero que por lo menos esto cambie, porque yo no quiero que mis hijos la vivan así, yo espero ser el padre que espera esa cola de ilusión, mientras ellos miran sus juguetes, yo quiero que todo cambie.
