Me
da pena salir a la calle, no veo ilusión, sonrisas disfrazadas
,caretas, personas intentando sobrevivir abandonadas en las tinieblas,
todo malas noticias. Nos morimos y no hacemos nada, solo dejamos pasar
el tiempo como simples marionetas
manipuladas por quién no miran por nosotros. Ellos, corruptos pastores
incapaces de dirigir su rebaño, tan solo quieren buenos abrigos,
nosotros le damos nuestra escasa lana a cambio de que nos cuiden, pero
no es así, ellos tan solo quieren la lana, no son buenos pastores,
nacieron sin vocación o la ambición la hizo desaparecer. El buen pastor
abriga a sus ovejas, las mima, hace cualquier cosa porque ellas vivan
bien, aunque tenga que renunciar a su cama caliente para darle calor por culpa de una
oveja enferma y empapada por la lluvia , ellas a cambio
le dan lana de buena calidad, quizás igual de escasa que la del mal
pastor, pero el buen pastor sabe que su rebaño durará, que siempre
estará ahí, el mal pastor no sabe que se están muriendo, algún día se
quedará sin rebaño.
Cada día me avergüenzo más, no de mí país sino de las personas ¿ por qué somos así? Ahora todos queremos ser de profesión corruptos sin importar el daño que causemos, porque primero soy yo después yo y por último yo.
Todavía no se que hacer en la vida, pero creo que me pondre en la puerta de las universidades pidiendo la asignatura anticorrupción para todos los campos.
¡Montesquieu ha muerto!-Alfonso Guerra
